Discurso íntegro de Guillermo Moreno el 13 enero 2016

DOMINICANOS Y DOMINICANAS:

Nos encontramos justamente a 4 meses de las próximas elecciones generales a celebrarse el domingo 15 de mayo. Aceptamos la postulación a la presidencia de la República por la Alianza Electoral para el Cambio Democrático, en la casilla 26 de Alianza País, a sabiendas de las manifiesta inequidad del presente proceso electoral.

Nuestros adversarios reciben cientos de millones de pesos de la Junta Central Electoral, mientras Alianza País se sostiene, con mucha dignidad, del esfuerzo de sus miembros y de la colaboración de la ciudadanía que cree y confía en nuestra propuesta política.

A los aliancistas no nos da vergüenza vender boletos, buscar la colaboración de la gente. Lo que si nos daría mucha vergüenza es robar. Así, frente a la campaña del clientelismo, del ron, de las vallas apabullantes, del derroche de dinero mal habido, nosotros haremos la otra campaña. Muchos de los candidatos de esos partidos tradicionales no pueden dar la cara.

Son tan malos que tienen que pagar y ofrecer prebendas para que voten por ellos. La de Alianza País es la “CAMPAÑA DE CALLE”, basada en el contacto directo de nuestros candidatos con la gente, conversando sobre sus problemas y los de su territorio.

Así, miles de “brigadas de calle” de nuestra alianza electoral estarán caminando los barrios y comunidades, visitando las casas, persuadiendo a los indecisos, identificando simpatías dispersas, y construyendo junto a la ciudadanía, el programa de gobierno local y la agenda legislativa. Nuestros adversarios sólo creen en el poder del dinero, nosotros creemos en el poder del pueblo, que es el único soberano, y al pueblo vamos, y en el pueblo nos apoyamos.

COMPATRIOTAS:

Creo firmemente que es posible hacer de la República Dominicana un país predominantemente de clase media, justo, seguro, democrático y soberano.

Un país de clase media en cuanto se les garantice a todos y todas la oportunidad de una vida digna, empleo decente, acceso a una educación y sistema de salud de calidad; acceso a la seguridad social, a la vivienda, a la alimentación; a la seguridad pública; a un medio ambiente sano, a la institucionalidad democrática y al imperio de la ley.

Un país con real independencia de poderes, con institucionalidad democrática regido por el imperio de la Ley. Un país donde la garantía del bienestar colectivo y de los derechos fundamentales de todos y todas sea la condición de legitimidad del bienestar individual.

Tener un país así y vivir en un país así, puedo decir que es el verdadero sueño dominicano. Alcanzarlo es nuestra mayor aspiración y el mejor legado que podemos dejar a las futuras generaciones.

Estoy convencido que ese sueño dominicano es posible hacerlo realidad. Y lo afirmo porque en el país tenemos los recursos naturales y tenemos la gente con el talento y el deseo de superación, como lo compruebo en cada una de las comunidades del exterior que visito y soy testigo del progreso de los dominicanos/as.

CONCIUDADANOS:

Para avanzar en ese propósito, el próximo 15 de mayo es necesario derrotar la reelección y sacar al PLD del Palacio Nacional. Luego de 16 años de gobierno del PLD y cuatro del actual presidente, sabemos lo que significa la reelección para nuestro país: Significa más inseguridad pública, violencia y delincuencia; más corrupción e impunidad; Significa más hospitales destartalados y cientos de muertes por enfermedades prevenibles; más comida, electricidad y combustibles caros; Significa más endeudamiento público, precariedad en los servicios, más apagones más desempleo y salarios de hambre.

El proyecto de la reelección del Presidente de la República, por suerte, se viene derrumbando. Ya es seguro que habrá segunda vuelta, y ese es el primer paso para la derrota de la reelección. Para fortalecer esta tendencia, los distintos sectores políticos tenemos que hacer cada uno nuestro papel, ocupar cada uno su espacio, llegar cada uno a su techo de votación en los que son sus votantes naturales y potenciales. Hay que hacer entender a la ciudadanía que la abstención a quien beneficia es a la reelección.

COMPATRIOTAS:

En las elecciones del próximo 15 de mayo, la disyuntiva que se le presenta al electorado no es sólo la de decidir entre los partidos de oposición y la reelección, sino además, entre la continuidad de los partidos y liderazgos tradicionales frente a la propuesta de cambio político y cambio de rumbo que encabeza Alianza País junto a un conjunto de organizaciones políticas, sociales y ciudadanas.

En las elecciones del 15 de mayo, dos de esos partidos tradicionales, el PLD y el PRD, han pactado en torno al proyecto reeleccionista, en lo que viene a ser algo así como un partido revolucionario de la liberación dominicana.

Por su parte, la cúpula dirigencial del PRM, luego de despertar expectativas de ruptura con las prácticas y el liderazgo tradicional, lamentablemente ha terminado pactando, con conocidos y consuetudinarios corruptos y clientelistas, formándose una especie de partido reformista moderno.

Todos estos partidos y liderazgos, en el gobierno y en la oposición, viejos y nuevos, con colores y siglas distintas, son un sólo partido, el partido que de manera ininterrumpida ha gobernado en los últimos 50 años, responsable directo de los graves males que hoy padecemos como sociedad. Los partidos tradicionales no pueden ser solución.

Ellos son parte del problema que tenemos que resolver los dominicanos/as. Cuando cualquiera de esos partidos tradicionales gana, no importa las promesas hechas en campaña, ni el programa de gobierno presentado, desde que asumen el gobierno sigue la misma corrupción, la misma pobreza, la misma inseguridad, la misma impunidad.

El cambio político sin un compromiso real para cambiarle e rumbo torcido que le han impuesto al país, es más de lo mismo, es un nuevo engaño. Para hacer el cambio de rumbo se requiere de un liderazgo político diferente, con compromiso social, convicciones democráticas, honesto, capaz, profundo amor patrio y soberanista.

Sólo un liderazgo así puede darle un nuevo contenido a la representación democrática en el Congreso y en los ayuntamientos y garantizar poderes públicos independientes, una institucionalidad fortalecida y hacer prevalecer el imperio de la ley sobre los privilegios, las injusticias y la impunidad. Por eso en nuestra alianza electoral en cada provincia a y municipio hemos impulsado la constitución de mesas locales, no para reciclar a dirigentes de los partidos tradicionales, no para componendas, sino buscando los mejores hombres y mujeres y jóvenes para que ellos representen los intereses de sus comunidades en el congreso y en los ayuntamientos.

Por eso invitamos a la gente a abrirles las puertas a nuestros candidatos, que llevan propuestas de la ciudadanía y para la ciudadanía, para juntos construir un futuro diferente al que nos han impuesto los negociantes de la política en los últimos 50 años.

Por eso los candidatos de Alianza País firman un Compromiso Ético y Anticorrupción en el que, frente a la ciudadanía y la comunidad que buscan representar, se comprometen a utilizar en su campaña electoral recursos de origen lícito y obtenidos por medios honestos; al manejo pulcro y transparente de los recursos públicos, a no recibir comisiones ni prebendas de forma directa o indirecta; a no hacer tráfico de influencias ni practicar el nepotismo; a renunciar al barrilito y el cofrecito y a la venta de exoneraciones, entre otras.

Este compromiso ético y anticorrupción que firman nuestros candidatos constituye un hecho sin precedentes en la política dominicana.

El cambio de rumbo requiere de un liderazgo con el compromiso social para impulsar una política de pleno empleo, un sistema de salud de calidad, hacer universal el seguro familiar de salud y aumentar el salario mínimo en el sector público a 20 mil pesos, al tiempo que se reduzcan los bochornosos salarios de los altos funcionarios del Estado y se acabe con la nominilla, el barrilito, el cofrecito, y todas las formas de apropiación y dispendio del patrimonio público.

El cambio de rumbo requiere de un liderazgo con la determinación para declarar a Loma Miranda Parque Nacional, para prohibir el uso de cianuro en la actividad minera del país, para disponer la revisión del DR-CAFTA y evitar el derrumbe total de la agropecuaria dominicana.

El cambio de rumbo requiere de un liderazgo con el carácter para aplicar “puño de hierro” contra la violencia, la delincuencia y la inseguridad pública, incluyendo la transformación de arriba hacia abajo de la PN; llevar los corruptos a la cárcel, recuperar lo robado y acabar con la impunidad.

COMPATRIOTAS, CONCIUDADANOS:

Participamos en estas elecciones por la fe que tenemos en la justeza de nuestra causa y desde ella encontraremos la fuerza para enfrentar todas las adversidades.

Alianza País va a estas elecciones a mostrar que hay otro país, más allá de esos partidos tradicionales, corruptos y clientelares, que en todas las elecciones se reciclan unos en otros. Vamos a las elecciones a invitar a la ciudadanía a votar por Alianza País que es la diferencia con esos partidos que nos han gobernado en los últimos 50 años, hoy unidos y confundidos entre sí.

Alianza País va a estas elecciones levantando las banderas del cambio verdadero, del cambio político para producir el cambio de rumbo. Sabemos que cuando un pueblo se decide a cambiar no hay dinero, ni propaganda engañosa, ni fuerza material que pueda torcer esa decisión.

No perdamos la fe, nosotros sí podemos hacer el cambio político y el cambio de rumbo. Nosotros sí podemos derrotar la reelección y la corrupción.

El 15 de mayo el pueblo dominicano puede ser el gran ganador, instalando el gobierno honesto en el Palacio Nacional.

¡La Suerte está echada!

¡Que Dios bendiga a la nación dominicana!

¡Muchas gracias!

Santo Domingo, D.N., República Dominicana Miércoles 13 de enero de 2016